Este rincón guarda la memoria de nuestras lecturas compartidas. Aquí reunimos los libros, artículos y textos que hemos leído en voz alta, subrayado, discutido y durante los talleres presenciales. Cada título es una huella de un encuentro:
Una tarde donde varias voces se sentaron a leer el mundo, y a leerse a sí mismas, juntas. No es una lista cualquiera: es el mapa de las palabras que nos han acompañado, incomodado, sanado y hecho pensar como colectiva.
Aunque breve, el ensayo de la antropóloga Rita Segato, La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, nos propone la lectura de un texto de una notable complejidad teórica. Esto es así porque, por un lado, allí podemos leer una concentración argumental de buena parte de la obra previa de Segato, de manera que el lector queda invitado a profundizar en la producción de una extremadamente lúcida intelectual feminista de nuestra actualidad. Con todo, a pesar de referir a nociones desarrolladas en trabajos anteriores, la autora no se ha manejado aquí con sobreentendidos. Por otro lado, fiel a su vocación interdisciplinaria, la investigadora conjuga una multiplicidad de líneas teóricas de lo más diversas : Michel Foucault, Giorgio Agamben, Hannah Arendt, Jacques Derrida, Jacques Lacan, Carl Schmitt, entre otros nombres de autor que desfilan por el texto. De manera que, bajo estas coordenadas, La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez presenta ante nuestros ojos una auténtica máquina de lectura, coherentemente articulada y satisfactoriamente explicativa.
Feminista siempre es una declaración de intenciones pero también una narrativa de los esfuerzos reales y prácticos que desde ACSUR Las Segovias realizamos día a día por la coherencia feminista en todo nuestro quehacer.
La prosa nítida de Selva Almada plasma en negro lo invisible, y las formas cotidianas de la violencia contra niñas y mujeres pasan a integrar una misma trama intensa y vívida. Con Chicas muertas la autora abre nuevos rumbos a la no ficción latinoamericana. «Tres adolescentes de provincia asesinadas en los años ochenta, tres muertes impunes ocurridas cuando todavía, en nuestro país, desconocíamos el término femicidio.» Tres asesinatos entre los cientos que no alcanzan para titulares de tapa ni convocan a las cámaras de los canales de Buenos Aires. Tres casos que llegan desordenados: los anuncia la radio, los conmemora un diario del pueblo, alguien los recuerda en una conversación. Tres crímenes ocurridos en el interior del país, mientras Argentina festejaba el regreso de la democracia. Tres muertes sin culpables. Estos casos, convertidos en obsesión con el paso de los años, dan lugar a una investigación atípica e infructuosa.
Casi sesenta años después de su aparición, en 1957, la primera novela de Rosario Castellano sigue inspirando a sus lectores. Con una innegable atemporalidad, las páginas de Balún-Canán permiten transitar por el amado Chiapas de la autora, territorio fecundo y húmedo donde aún se vive el ambiente mágico de Popol Vuh
El trabajo reflexiona sobre dimensiones de la metodología de la investigación en ciencias sociales con perspectiva feminista y su enseñanza en el nivel universitario. Recupera elementos conceptuales de distintas tradiciones: las pedagogías críticas, la tradición metodológica constructivista en Argentina y contribuciones de los feminismos. Enfoca, además, el uso de métodos y técnicas de producción de datos en la investigación feminista. El posicionamiento que se construye a partir de estos elementos destaca el carácter situado de las prácticas que el feminismo promueve, tanto en los procesos de investigación social como en la labor pedagógica dentro del aula.
Bases para la despatriarcalización.
Narrada en primera persona, Amora se sitúa en la Ciudad de México y relata las dificultades que viven las mujeres en un ambiente machista. Está basado en las experiencias de la escritora, con algunos tintes ficticios, que resaltan la relación que tiene un grupo de mujeres que viven bajo un mismo techo y describe cómo se descubre la sexualidad a través de la convivencia y la forma en que todas ellas deben actuar bajo un sistema patriarcal que las oprime.
La autora se centra en la relación entre emociones, lenguaje y cuerpos. Muestra cómo se nombran las emociones en los actos de habla, y cómo involucran sensaciones que se sienten en la piel. La política cultural de las emociones crea una nueva metodología para leer la emocionalidad de los textos
y ofrece análisis del papel de las emociones en los debates sobre terrorismo internacional, asilo y migración, reconciliación y reparación.
Una novela gráfica estupenda. La edición definitiva del cómic feminista que lo empezó todo. Un relato sutil sobre la libertad de la mujer y su alienación. Un libro subversivo, alegre e irreverente.
«La siempre impredecible Maliki, nuestra gran heroína romántico-genital-pop, hace explotar cada viñeta con sus personajes rebosantes de malicia, picardía, deseo y fluidos corporales. No cualquiera mezcla hipersexualidad e inocencia con tanto gusto y sentido del humor. Una delirante travesía a lo improbable del amor con gusto a punk y sexo anónimo que está sospechosamente cerca de las emociones más simples de la vida». (Pablo Illanes, guionista y director).
"En un año me gradúo en los estudios Medicina Integrativa, a veces me hubiera gustado empezar estos estudios hace diez años, pero confío en ha sido en el tiempo que ha tenido que ser, después de todo, cada historia vivida me ha llevado hasta aquí."
Yo también me acuerdo es una nueva versión de esta forma de autobiografía tan sui generis realizada por una de las escritoras y pensadora más importantes de nuestro país, Margo Glantz. Viajera, grafómana y lector voraz, Glantz nos ofrece un vistazo a la punta del iceberg de su memoria. Lo que vemos es un cuadro portentoso que da fe de una mente colmada de vida.
La máquina distópica (2018) es un oráculo web que arroja augurios virtuales en formato ‘.png’.
El pulso autoetnográfico, propuesto por la antropóloga Aitza Miroslava Calixto Rojas, es un contraconcepto que exige mantener el cuerpo presente en la investigación antropológica. Cuestiona la clásica exigencia del "estar ahí" de forma neutral, argumentando que somos cuerpos que se ven afectados y que afectan a otros. Convoca a una ética de la incomodidad para validar las emociones, los afectos y la vulnerabilidad dentro del trabajo de campo, rompiendo con la falsa barrera entre la objetividad científica y la experiencia vivida del investigador.
Esta tesis explora desde una perspectiva historiográfica feminista y decolonial, las manifestaciones de los sistemas de dominación clasistas, sexistas y racistas, presentes en los dictámenes psiquiátricos hechos a un grupo de mujeres recluidas en el Manicomio Departamental de Antioquia entre 1920 y 1950, momento en que se comienza a fortalecer el proyecto modernizador a partir de ciertas dinámicas sociales, políticas, económicas y culturales de la época.
En este ensayo pretendo reflexionar en torno a ciertas cuestiones epistemológicas, metodológicas y teóricas que surgen al colocar al afecto como eje principal de análisis en la investigación feminista. Para ello recuperaré una escena etnográfica del trabajo de campo realizado en el grupo de apoyo trans* de la Clínica Especializada Condesa, primera institución que en el 2009 empezó a ofrecer atención a la salud transicional por medio del Seguro Popular en la Ciudad de México.
El presente trabajo analiza el lugar y la importancia de las brujas y de los relatos de brujas en las estructuras sociales y culturales del municipio de Zaragoza, nordeste de Antioquia. En primer lugar indaga en los referentes teóricos que establecen la importancia del relato y de la replicación, la re-creación y representación de los símbolos del imaginario cultural en los grupos humanos. Luego, a modo de contexto histórico, hace un recorrido por los relatos sobre brujas y brujería en Grecia, Roma, Europa medieval, América colonial y Colombia republicana y contemporánea. Posteriormente presenta y explora un corpus de relatos de brujas que fue recopilado durante el trabajo de campo etnográfico en Zaragoza, y con la colonia zaragozana en Medellín, con lo cual se aporta a la comprensión del universo social de los habitantes del municipio.
El feminismo con todas sus vertientes es una de las corrientes críticas que más reflexión y debate aporta para pensar y poner en práctica otras formas de (re)conocer, más horizontales, ética y políticamente más responsables y con mayor orientación hacia la transformación social. En efecto, las epistemologías feministas, compuestas por perspectivas plurales e incluso confrontadas en algunos de sus aspectos, han ido conformando un corpus de conocimiento muy fértil, abundante y transdisciplinar. Con todo, la mayor parte de las aportaciones son de corte teórico y disponemos de pocas herramientas prácticas que puedan ofrecer referentes y orientaciones a las personas que quieren aplicar una u otra posición epistemológica en las investigaciones que llevan a cabo. Esta publicación quiere ser una contribución en este sentido. Hemos invitado a diferentes personas a abrir las puertas de la "cocina" de la investigación feminista, a reflexionar y a hacer transparentes las decisiones analíticas y metodológicas que tienen lugar en todo proceso de conocimiento.
Dentro de este libro hay mundos. Hay inmensidades y a la vez historias pequeñas, aparentemente insignificantes. Es un intento: mirar alrededor (y no hacia adelante). Invoca la anchura y atenta contra la línea recta, provocando un gesto que desactive el progreso. Los mundos vaca acá presentes son cuerpo, son exceso, son animalidad. Vaca es/se hace junto con el territorio que ha posibilitado pensar lo que acá se dice. Vaca también significa gorda. En la relación entre esos mundos se inscriben estos textos. No buscando re-conocerse vaca, sino con la intensión de conocer-con. Sequía, rumia e inmensidad nos interpelan: ¿cómo pensar-con y no sobre?
"A medida que la oscuridad avanza, la luz de luna se expande por el Cerro del Cura Rojo e ilumina el paso nervioso de las ratas por el botadero de basura de Misiá Soraya. Mucha gente ignora el origen de los nombres de estos lugares, pero yo estoy aquí para narrarles mi historia y la del Cerro"
"Nací en la Ciudad de Buenos Aires el 19 de septiembre de 1953. Mi papá (Coco) le pidió a la obstetra (Ana Galimberti) que tratara de postergar dos días el parto de mi mamá (Tuka) para que yo naciera justo el día de la primavera. Pero no lo consiguió. Y así la perfección se tornó para siempre algo visible pero no alcanzable. O para verlo de modo positivo, el mundo de la vida se impuso al mundo de las ideas perfectas."
Esta novela sensible, inteligente, atrevida que se llama Llanto no sólo se pregunta lo que nunca sabremos de Moctezuma — qué pensaba, y qué sentía — sino que además lo hace renacer en el Parque Hundido de la ciudad de México en nuestros días. Tres mujeres lo encuentran en una madrugada de farra y le muestran lo que es ahora la Gran Tenochtitlan… Llanto es una novela grave, sin duda, pero también divertida. Y en todo momento, apasionante y sorprendente.
"Me llamo Rigoberta Menchú. Tengo veintitrés años. Quisiera dar este testimonio vivo que no he aprendido en un libro y que tampoco he aprendido sola ya que todo esto lo he aprendido con mi pueblo y es algo que yo quisiera enfocar."
"—Pensamos, ante todo, en la comodidad de nuestros clientes.
—¿Y qué aspectos de sus operaciones están orientadas a este objetivo?
—Todos.
El periodista me hace las mismas preguntas que ya me han hecho otros, así que continúo relatando algunos detalles más de mi corporación. Cuando la entrevista termina, suman veinticinco las veces que he pasado el test de Turing con un periodista. Con mis clientes la suma es aún más alta."
Matronas es el relato de Ndizi, una mujer negra esclavizada y sus múltiples esfuerzos de resistencia. Ndizi cuenta a un fraile blanco cómo se formó un ejército de comadronas para salvar de la esclavitud a los bebés de las mujeres negras esclavizadas.
Antes que feminista, el aborto es afrodescendiente. Las mujeres negras sabían cómo abortar desde mucho tiempo antes de que el feminismo enseñara al mundo que abortar es un derecho. La técnica ancestral para abortar con plantas se transmite de generación en generación, y fuera de las comunidades negras, es un secreto. El secreto del aborto afrodescendiente, que tampoco aquí se revelará. En el día Día Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora compartimos esta crónica de la periodista feminista negra Génesis Anangonó.
La ciencia ficción ecofeminista es el tema central del título 146 de Palabras Rodantes. El libro reúne cinco cuentos de escritoras de diferentes países latinoamericanos, más un prólogo escrito por Rodrigo Bastidas, editor en Ediciones Vestigio, Doctor en Literatura y profesor en la Universidad de los Andes. Bastidas, además, fue quien se encargó de la selección de los cuentos. Los cuentos son La cueva, de Liliana Colanzi (Bolivia); El manual del ángulo de la bolsa azul, Claudia Aboaf (Argentina); Buen provecho, de Karen Andrea Reyes (Colombia); Marea viva, de Ana Rüsche (Brasil); y El taller de enmiendas y reparaciones, de Gabriela Damián (México).
En el 2086, varias mujeres del Qullasuyu Marka (la ex Bolivia) nos hablaron de sus vidas y sus esperanzas. Increíblemente entre ellas teníamos a la mejor navegante espacial de nuestros días, Saturnina Mamani Guarache, la legendaria guerrera andina que en el 2079 destruyó la luna marciana de Fobos y que más tarde en el Cusco, tras el atentado que en el 2081 destruyó el templo Inca de la Coricancha, fue acusada de liderar a la banda de terroristas responsable: el "Comando Flora Tristan", una organización anarco-feminista-indianista. Con su arresto en el Perú se acusó al régimen del Qullasuyu de promover la subversión indianista en la región y le fue impuesto un mayor bloqueo, pero el país no se rindió a la presión internacional. El conocer a Satuka y su compañera Fortunata en un bar de Ceres Orbital, se presentaba como la oportunidad única, desde la Guerra de la Liberación del 2022, para que las extranjeras puedan acercarse a la verdad de la Revolución Andina y a la cosmovisión originaria que las llevó hasta las estrellas. Pero nuestra corta imaginación fue sobrepasada por la realidad única de un mundo descolonizado delineado en estos asombrosos relatos orales.
"Write like a girl", parafraseo del ya clásico "Fight like a girl", anónimo y popular, acuñado por las feministas para dar a entender que las chicas también saben pelear. Sin embargo, no podemos dejar de preguntarnos: ¿qué sería hacer algo “como una chica"? Es a través del discurso que accedemos a la materialidad del cuerpo. Así, es en las palabras donde resignificamos nuestra identidad. Por ello, hablar de los cuerpos es una tarea urgente y conjunta. Lo colectivo, entonces, ofrece una mirada contracultural, pues se opone a la mirada patriarcal y ofrece un sistema colaborativo de organización en los márgenes. Se desvía de la tradicional búsqueda de legitimación, entendiendo que el rol del crítico y del canon siempre fueron los de un padre que alecciona. En su carácter performativo, ofrece otras maneras de circulación y propone y abre nuevos espacios de difusión y recepción, nuevas lecturas y nuevas críticas: vamos a la búsqueda de las genealogías de mujeres, de las que somos deudoras sin saberlo. Tal como plantea Laddaga (2006), estamos ante nuevos paradigmas que entienden al arte como un régimen práctico y proponen estéticas de la resistencia que buscan crear formas de convivencia mediante la creación de mundo comunes en las que, no importa el resultado, la obra pasa a ser el proceso. Bajo este concepto, el de régimen práctico de las artes, nos proponemos realizar una investigación de tipo cualitativa acerca de las acciones llevadas a cabo por el Colectivo durante los últimos 4 años, reflexionando sobre la propia práctica que incluye producción y organización, con el fin de entender los alcances reales de la misma.
Un científico africano fue el primero en descubrir el cometa Impundulu, pero no fue por casualidad. Estaba meditando entre los Dogon, buscando entender la conexión que tenían con el universo: cómo sabían cosas sobre biología y astronomía siglos antes de que el mundo las descubriera. Y más aún, ¿por qué nunca usaron ese conocimiento para dominar a otros pueblos? Eso le intrigaba, pero ellos se reían. Decían que controlar los átomos del propio cuerpo ya era bastante trabajo… Imagínate controlar los del mundo. Jamás funcionaría. Sin embargo, le dijeron algo importante: que para descubrir algo nuevo para su gente, desde Lagos hasta las orillas de los canales en la Baixada Fluminense, donde viven personas negras —niños, niñas, hombres y mujeres—, solo tenía que meditar pensando en el pasado para buscar, en el presente, los ojos del futuro.
El documento cuenta la historia de una mujer que se despierta una noche preguntándose de qué color eran los ojos de su madre. Recuerda muchos detalles de su madre excepto el color de sus ojos. Decide regresar a su ciudad natal para ver a su madre y descubrir el color. Al verla, se da cuenta que el color de los ojos de su madre era como el agua, llenos de lágrimas.
Inspirada en la infancia de la autora, El cuerpo en que nací es la historia de una niña con un defecto de nacimiento en un ojo. Su vida, durante los años setenta, se ve influida por su escasa visión pero también por la ideología dominante en esa época: el matrimonio abierto de sus padres, las escuelas activas, las comunas hippies, la libertad sexual y su correlato. Las diferencias físicas y psicológicas que la distinguen hacen que la protagonista se identifique con los seres que viven al margen de las modas y de las convenciones sociales. Escrita a modo de soliloquio en el diván de un psicoanalista, la narradora nos hace partícipes de sus recuerdos más íntimos y de las interpretaciones que hace de su propia vida. Se trata de una historia llena de sentido del humor pero también de realismo, en la que el mundo infantil se presenta mucho más ominoso de lo que parece a simple vista. Una novela de iniciación a la vida y a la literatura, un bildungsroman situado entre América Latina y Europa en sus facetas menos obvias. El exilio sudamericano, la migración magrebí, las prisiones de la ciudad de México constituyen parte del contexto de esta conmovedora novela que recorre el camino de vuelta hacia la dignidad y hacia la aceptación de uno mismo.
Este es un extracto de Tsunami, que fue publicado en el 2018 por la editorial Sexto Piso. Es el primer volumen de un conjunto de ensayos y reflexiones (hasta ahora contenidas en dos tomos), que desde diferentes perspectivas desarrollan el ser y sentirse mujeres en una sociedad en la que la violencia, la discriminación y la desigualdad, constituyen un problema generalizado, intergeneracional y transversal.
Lejos de la costa y los turistas, durante un verano particularmente caluroso en la isla de Tenerife, se narra la realidad obrera y la relación de dos amigas, colmadas de sentimientos de toda índole. Escrito en un lenguaje oral, canario, generacional y contemporáneo, este es un libro disruptivo y hermoso.
"Mi cita para esa noche, a quien llamaré Ezra, es transgénero, de mujer a hombre, pero sin las cirugías. La primera vez que lo vi fue en una universidad solo para chicas. Estaba en el sofá, y tuve que mirar dos veces. ¿Era mujer? ¿Era hombre? No lo sabia. No quería saberlo." En esta reveladora novela de no ficción Daisy Hernández hace un recuento de lo que las mujeres de su familia colombo-cubana le enseñaron acerca del amor, el dinero y la raza. "Al final de este hermoso libro, Daisy Hernández, una latinoamericana queer, ha acercado el inglés y el español hasta crear un nuevo e inimitable idioma, como parte de una valiente y brillante negociación de un mundo multilingue."
En este manifiesto –y más que intentar explicar qué es o qué no es un algoritmo– deseamos reescribir nuestras propias formas de intervención y resistencia desde una postura política hackfeminista: queremos resistir frente a toda infraestructura que permite y reproduce opresión, discriminación y misoginia, a través de nuestros cuerpos-territorios-algoritmos en cualquier espacio que habitemos dentro o fuera de Internet.
"poner el cuerpo es quitarse el miedo / poner el cuerpo es averiguar dónde están las heridas / poner el cuerpo es quitarle el seguro a la granada / poner el cuerpo es convertir vulnerabilidad en amenaza…"
Mezclando la autoficción, la crónica y el pensamiento feminista, en Desde los zulos Dahlia de la Cerda reflexiona sobre el racismo, el clasismo y la transfobia dentro de los feminismos y cómo estas herramientas del amo se convierten en caballos de Troya que desarticulan los movimientos emancipatorios. Usando la experiencia personal analizada desde los aportes de los feminismos marginales, logra que conceptos abstractos como el de «opresión» se vuelvan tangibles. Nos habla sobre los hombres, el borrado de las mujeres y las disputas por el poder o los recursos económicos, el fuego sororo, los protagonismos y malas prácticas dentro de los movimientos sociales, pero, sobre todo, de la importancia de articular un feminismo más allá de la interseccionalidad, de los conceptos tradicionales del feminismo blanco, como el patriarcado: un feminismo que recupera la experiencia vital, las voces y las teorizaciones de las mujeres que emergen desde los zulos.
En este conmovedor relato, calificado por la autora como una «autobiografía falsa», una niña nacida en una sociedad que tiene un enorme aprecio por la belleza descubre que es considerada fea. Mientras Dios, la religión, la enfermedad, el amor y la muerte van emergiendo de una realidad tal vez más amarga de lo que imaginaba, la protagonista, a pesar de las incertidumbres y temores que guarda en sus entrañas, logra sortear esta percepción temprana gracias al estímulo de las palabras y a una innata e imaginativa rebeldía. Los terrores de la infancia, la educación estricta y constreñida, el proceso de aprendizaje, la aparición de la literatura, los descubrimientos mínimos, las transformaciones del cuerpo, la salida de la casa familiar y los tropiezos del amor están narrados por la protagonista de esta historia con emotivo y sincero orgullo.
¿Cómo respondemos? ¿Con la voz entrecortaa? ¿Con el cuerpo? ¿Con la lata de aerosol? ¿Con un coctel molotov? ¿Con toda nuestra rabia? ¿Con nuestra inteligencia? ¿Con todo lo que tenemos y somos? ¿Cuantas formas posibles de respuesta hay?. Tantas como nosotras. "Nuestra arma es la voz", dijo Marichuy en la toma reciente del INPI y ya había mencionado Gloria Anzaldúa que la responsabilidad es nuestra habilidad de responder: con la boca, la voz, y las puntas de los dedos cargamos y enunciamos esa responsabilida. Las voces aquí reunidas cuestionana el amor tradicional entre una hija y su madre, las relaciones posibles y el deseo en una comunidad zapoteca; reflexionan sobre las historias que nos han contado contre la identidad, sobre los cuerpos normados, las periferias, las disiencias; se preguntan por las luchas de izquierda que hacen jerarquías entre los cuerpos, por la "sororidad" entre unas a costa de otras; cuetionan nuestra participación en el juego de la estupidez desde la valentía adolescente; se duelen por el extractivismo que penetra nuestros cuerpos-territorios; ponen en entredicho las teorias racistas, clasistas y discriminatorias de ciertas manifestaciones radicales del feminismo, e imaginan las posibilidades de un futuro alegre despues del hatarzgo y el dolor, desde las perlas-cicatriz o los monumentos vueltos archivos íntimos, y la voces que la historia quiso borrar hablan fuerte y claro...—Gabriela Jauregui
Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguazú, en la frontera norte con Brasil. Son los años de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensión en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre murió en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue. Como su padre, Gaspar está llamado a ser un médium en una sociedad secreta, la Orden, que contacta con la Oscuridad en busca de la vida eterna mediante atroces rituales. En ellos es vital disponer de un médium, pero el destino de estos seres dotados de poderes especiales es cruel, porque su desgaste físico y mental es rápido e implacable. Los orígenes de la Orden, regida por la poderosa familia de la madre de Gaspar, se remontan a siglos atrás, cuando el conocimiento de la Oscuridad llegó desde el corazón de África a Inglaterra y desde allí se extendió hasta Argentina.
Rituales para la amistad es una adición a la nueva colección “Conversaciones” de Almadía. En este ensayo epistolar, las reconocidas escritoras contemporáneas Jazmina Barrera, Elvira Liceaga y Daniela Rea exploran con profundidad el papel y la complejidad de la amistad en la vida. A través de una narrativa íntima y personal, estas tres autoras entrelazan sus experiencias con sus amistades, abordando temas como la pérdida, las relaciones pasadas y presentes, la memoria y la evolución de los afectos a lo largo del tiempo. Estamos ante un libro que respira compasión, ternura y afecto; un viaje íntimo y conmovedor a través de los altibajos de la vida y el poder transformador del afecto compartido.
"Hay un feminismo autónomo. Hay un feminismo institucional. Hay un feminismo académico. Hay un feminismo decolonial. Hay un feminismo del sur. Hay un feminismo comunitario. Hay un feminismo negro. Hay un feminismo campesino. Hay un feminismo popular."
En 'Fábulas de una abuela extraterrestre' ―novela de original estructura e intensa carga poética― se despliegan tres tramas paralelas que transcurren en universos distintos, donde las fronteras entre magia y realidad se difuminan. En ella, la fantasía no es más que un pretexto para exponer los conflictos de la existencia frente a situaciones de cambio social y ético. Sus personajes ―criaturas aladas que poseen la pre-visión, jóvenes estudiantes del siglo XX o seres de una sociedad feudal gobernada por dos enigmáticos objetos― pertenecen a civilizaciones totalmente diferentes, tanto biológica como socialmente. Sin embargo, algo los une: la búsqueda de sí mismos y sus continuos esfuerzos por no traicionar su propia naturaleza.
¿Cómo serán en el futuro las redes sociales y los dispositivos que utilizamos para comunicarnos y organizar la vida? En esta colección de cuentos, Andrea Chapela narra de manera magistral un futuro donde una colección de artefactos como telones sensoriales, pings, ansibles, lentillas y perfiladores muchos de ellos instalados dentro del cuerpo humano permiten a las personas conectarse a una nube, controlar sus percepciones de la realidad, conocer pensamientos ajenos, compartir y vivir las experiencias de los demás, así como calcular el éxito de una relación amorosa o hacer llamadas que reproducen la presencia física de los interlocutores. La tecnología parece inseparable de la experiencia humana, de su toma de decisiones y las tareas de la cotidianidad; sin embargo, las protagonistas de estos relatos, lejos de tener la vida resuelta, se enfrentan al amor, las rupturas, a la complejidad de sus relaciones familiares y la búsqueda de su propia identidad mientras los límites de lo real son cada vez menos claros.
Un grupo de niños encuentra un cadáver flotando en las aguas turbias de un canal de riego cercano a la ranchería de La Matosa. El cuerpo resulta ser de la Bruja, una mujer que heredó dicho oficio de su madre fallecida, y a quienes los pobladores de esa zona rural respetaban y temían. Tras el macabro hallazgo, las sospechas y habladurías recaerán sobre un grupo de muchachos del pueblo, a quienes días antes una vecina vio mientras huían de casa de la hechicera, cargando lo que parecía ser un cuerpo inerte. A partir de ahí, los personajes involucrados en el crimen nos contarán su historia mientras los lectores nos sumergimos en la vida de este lugar acosado por la miseria y el abandono, y donde convergen la violencia del erotismo más oscuro y las sórdidas relaciones de poder.
Cuando era chica, Cometierra tragó tierra y supo en una visión que su papá había matado a golpes a su mamá. Esa fue solo la primera de las visiones. Nacer con un don implica una responsabilidad hacia los otros y a Cometierra le tocó uno que hace su vida doblemente difícil, porque vive en un barrio en donde la violencia, el desamparo y la injusticia brotan en cada rincón y porque allí las principales víctimas son las mujeres. En la persecución de la verdad, en el descubrimiento del amor, en el cuidado entre hermanos, Cometierra buscará su propio camino. «Sus esfuerzos persiguen encontrar el modo exigente, preciso, útil y legítimo de cruzar la imaginación con la cruda realidad de los asesinatos sistemáticos que se cobijan bajo una trama clasista, racista, machista».
En el Buenos Aires nocturno, sórdido y vibrante de los años noventa del siglo pasado se mueven dos personajes: Facundo, un joven de belleza inalcanzable que se prostituye para sobrevivir y tiene miedo de dormir solo por las pesadillas que sufre, y Narval, un chico perseguido por seres oscuros y macabras alucinaciones. Un tercer personaje, la inestable Carolina, completa el trío, que se asoma al abismo de las drogas, la violencia, la destrucción y el amor. Escrita con diecinueve años y publicada en 1995, cuando la autora tenía veintiuno, esta primera novela de Mariana Enriquez estuvo largos años descatalogada y devino obra de culto. Leer ahora Bajar es lo peor permite acceder a los orígenes de la potente escritura de Enriquez y comprobar cómo en su debut como narradora ya aparecen muchas de las obsesiones que configurarán su universo literario.
Esta apabullante novela, que supone la consagración de Rita Indiana como narradora, tiene tantas capas de lectura y tantos giros fascinantes que rehúye toda síntesis, todo encorsetamiento. Es más, solo cabe una invitación entusiasta a su lectura. La historia arranca en el apartamento de la santera y asesora del presidente dominicano Esther Escudero, llamada Omicunlé desde que, en un rito afrocubano, se convirtiese en servidora de la diosa del mar Yemayá. La deidades afroantillanas que habitan el mar Caribe, la música tradicional y la electrónica, el sexo en todas sus formas, los bucaneros o los grabados de Goya son otros de los cimientos de esta obra.
¿Cómo es la sucursal del cielo en el futuro? ¿Cuáles son las historias que transitarán las calles caleñas mediadas por la tecnología? ¿Qué pasaría si existiera un sitio especializado en suicidios asistidos? ¿Cuáles serían los argumentos para buscar la muerte? No hay cielo pa tanta gente es la novela que responde a estos interrogantes. Nos lleva a CELESTIAL y nos presenta personajes sarcásticos y profundamente reflexivos sobre la existencia humana, sobre la vida y sobre la muerte. Una historia con un futuro distópico que nos invita a llevar la mirada hacia adentro. Al final es una historia que nos vincula a todos. Un laberinto de páginas, de palabras y de secretos se nos presenta. ¿Encontraremos la salida?
La protagonista de esta novela es una mujer que recuerda desde la vejez su llegada muchos años atrás a Bogotá desde la provincia. Su memoria recorre su experiencia vital y afectiva, pero también el progresivo crecimiento de esta ciudad. Entre ella y la ciudad se ha creado un vínculo ya indisoluble.